Noviembre 2008 | Año 8 | Nº 136
 
 

Entrevista exclusiva con gillespi
“ El ancho de mis actividades me hizo perder profundidad”..

Marcelo Rodríguez "Gillespi" es trompetista, cantante y tecladista, ha participado de legendarias bandas del rock argentino (Sumo, Las Pelotas, invitado de los Piojos, Charly García, Pedro Aznar, Ratones Paranoicos, etc.), posee varios discos solistas y es productor musical de TV. También es humorista, guionista y Guillespiescritor, posee un programa de radio que se emite por Rock And Pop todas las semanas, hace colaboraciones en el éxito radial de Dolina, “La Venganza será Terrible”, y ha participado en distintos programas radiales y televisivos, trabajando con personalidades tales como Castello.
El sábado 27 de Septiembre Guillespi tocó en Bariloche por primera vez junto a su banda. Con esta excusa, nos acercamos a la prueba de sonido (hecha unas pocas horas antes del show) para ver si el artista estaba dispuesto a atendernos. Sin siquiera dudarlo, y una vez concluidos los retoques de sonidos pertinentes, Gillespi se bajó del escenario, pidió una copa de vino y charló con La Puerta, sin preocupación alguna. Habló naturalmente de la televisión, de Sumo, de las vedettes, la fama, el rock, el jazz, y todo esto, por supuesto, con mucho humor…

De todas tus facetas.. ¿Cuál considerás que te representa más? ¿Qué surgió primero?
Históricamente fue la música, fue lo primero que apareció, lo primero que descubrí. Después vino todo lo más mediático, el “humorista”. Fuera de lo musical, primero empecé escribiendo guiones y libretos para el proyecto de Pettinato de los noventa. Después devino en un montón de cosas, actualmente soy un poco de todo, y ahí se confunde más todo, es más difícil darte cuenta. Para mí es fácil, soy el mismo, más difícil de decodificar es para los demás. A mi me dicen: “Che, loco, ¿al final vos qué sos? ¿Un humorista o músico en serio?” Pero ese es un problema de los demás, para mí convive todo eso tranquilamente.
También estoy escribiendo, hace dos años que tengo un blog que se llama “Almacén Gillespi” en clarín.com, y tiene 90.000 visitas por mes. Soy un éxito como escritor, cosa que nunca me lo hubiera imaginado, ni estaba en mis planes. Yo había cerrado la cortina como conductor de radio, y ahora apareció el escritor, y tengo una propuesta de editoriales para hacer libro. Después gobernador, poner una panadería… (risas)

¿Siempre tuviste tiempo para moverte en todos estos ámbitos?
Quizás no el tiempo que me gustaría… El tiempo es el que tiene el día, esa es la limitación que tengo yo. Hay una cosa que yo pienso que es que el ancho de mis actividades me hizo perder profundidad. Si yo hubiera elegido una cosa, hubiera podido llegar más profundo.

¿La fama de los medios te ayudó a empezar tu carrera como músico?
Y si. Todo ayuda un poco, si yo les pregunto por ahí a la gente que está acá, uno me va a decir “yo te veía con Adolfo Castello”, el de al lado que me escucha con Dolina, el otro que me vio tocar con Las Pelotas en no se qué lugar… cada uno rescata cosas distintas. Y todo ayuda a que esté toda esta gente acá hoy. El que me vio con Pettinato, con Castello, el que me vio tocando música con Sumo, o con Soda en River el año pasado.

¿Nunca te pareció algo negativo la fama?
No… ¿por qué? Es que si pensás que es algo negativo te está fallando algo en la cabeza.  Pueden ser negativo los medios si vos sos un chanta, si sos un impresentable. Pero yo hice las cosas honestamente, bien. Puede ser negativo los medios para los de Gran Hermano, pero no para un Alejandro Dolina, para los Le Luthiers, nunca pueden ser negativos los medios para ellos porque están haciendo algo que es bueno. Los medios no son un monstruo, los monstruos somos las personas.
Hay cada uno en los medios que te querés matar (risas), y después se van a arrepentir, les va a hacer mal.
Con respecto a esto, ¿viste que en la música aparecen muchos oportunistas, todo el tiempo? Y me ha consultado gente que por ahí quieren ser cantantes melódicos y me han venido a ver con un demo con tres temas, donde uno es de Luis Miguel, por ejemplo, y me preguntan ¿Cómo me ves como cantante? Yo les digo “como cantante bien, pero si te hacés famoso con uno de estos temas, cagaste, vas a tener que cantarlo en el futuro”. Ese es el problema que tiene la fama rápida.
Por ejemplo, yo tengo un amigo, Milton Amadeo, que pertenció a un grupo llamado “Mambrú”. Es un excelente músico que se hizo famoso con un proyecto abominable. Y bueno, loco, yo le dije “el riesgo es que te puede llegar a ir bien en el grupo y quedar así (hace gesto con las manos de quedar esposado)”. Ese es el problema de los medios.

Siguiendo con el tema de la fama y el reconocimiento, ¿Qué opinás de la creciente fama y repercusión que sigue teniendo Sumo actualmente? ¿Te sorprende que cada día crezca más esta devoción?
Yo no me imaginé que iba a pasar eso, que iba a tener tanto éxito tantos años después. La verdad es que si me preguntás no te sabría decir por qué. A mi me encantaba el grupo, me parecía distinto a todo, pero en mi opinión personal, no pensé que el resto de la sociedad podía considerar lo mismo porque la verdad es que, en esa época, no nos venía a ver mucha gente. Pero bueno, eso es muy particular, le pega a la gente de una forma muy distinta, viste.
También lo cierto es que Sumo generó, después de disuelto y todo, un montón de cosas que todavía están funcionando. No pasó lo mismo con Virus, por ejemplo, que el cantante también se murió desgraciadamente, y ninguno hizo nada más. De Sumo salieron Divididos, Las Pelotas, Peti, yo en un punto, qué se yo. Fue algo groso, como una escuelita que nadie sabía…

¿Y Cómo ves el rock en la Argentina desde esa época a ahora?
Bueno, mirá …Cuando yo iba a la secundaría, yo era el único músico que había, además de un par de guitarristas de folclore en todo el colegio. Y ahora, debe haber por división tres o cuatro bandas. Entonces, los músicos se han reproducido un montón. Pero también es más difícil diferenciar, de todos estos discos que se sacan, cuáles son buenas  bandas y cuáles malas. Hay mucha oferta, pero está más confuso el asunto. Igual, para mí es positivo que cada vez más gente tenga una viola, que componga, es positivo espiritualmente… Toda esa gente es una copada.
Vos me preguntabas desde los ochenta, pero yo te diría que desde los setenta, todos los grupos tocaban muy bien, te gustaran o no. Pero no podés decir nada del nivel de músico que había. Y ahora es muy disparejo, es una lotería, incluso en bandas reconocidas. Las vas a ver y tocan para el orto. Eso en los setenta no pasaba. Pero, yo creo que los grupos de los ochentas tuvieron una trascendencia histórica por otras cuestiones, porque veníamos de la dictadura, fueron los primeros grupos que aparecieron y hubo una explosión, con Soda Stereo, Virus, Sumo, Miguel Mateos, Charly García solista. Hubo una explosión, pero también por temas políticos y espirituales de la sociedad.

¿Y la escena del jazz?
Y el jazz es como una música no muy popular…
… Justo en ese momento, los músicos de su banda comienzan a retirarse del pub, a lo que Gillespi, con cara extrañada les pregunta “¿A dónde van? ¿Por qué se van? ¿Por qué no se quedan un rato acá?”. Uno de ellos contesta que se van a ir a bañar, ya que en una hora comenzaba el show… Ante la respuesta, Gillespi no duda ni un minuto y emite una batería de frases que devienen en risotadas generalizadas e instantáneas: “Se tienen que bañar… ah, se nota bastante… Pero vos habías pedido una botella de vinito… cómo se profesionalizaron boludo… Alvaro, ¿te quedás un toque o tenés el apuro que tienen todos de bañarse ahora? … Bueno, báñense rápido… así ya están bañados, lo más rápido que puedan”. Concluida la escena, Gillespi siguió hablándonos del jazz…
… Y El Jazz se popularizó un poco, hubo una época muy buena, hace dos o tres años, donde estábamos fenómenos todos, un montón de grupos. Y ahora como que un poco decayó. Sigue como la fama, pero no es tan real en cuanto a venta de entradas o discos.

Tuvo su momento de gloria, digamos. Algo así está pasando con el reggae ahora, ¿no?…
Si, el reggae está como en un momento increíble también para mí. He visto momentos en que a recitales de reggae no iba nadie, y ahora, qué se yo, Nonpalidece mete 10.000 tipos, Riddim mete 5.000. Y yo no estoy hablando de los Cafres o de lo que ya se sabe, estoy hablando de grupos que por ahí él no conoce (señala a uno de los integrantes de su grupo que había decidido no irse a bañar), y yo le digo que meten 10.000 tipos a la vuelta y no lo va a creer.

Volviendo a los medios de comunicación, ¿Cómo lograste laburar con artistas y conductores tan distintos, como Petinato y Dolina, por ejemplo? ¿Qué ingredientes les das a ellos, y qué sacás vos de ellos?
Son distintos estilos pero el mío es el mismo. Yo creo que hay algo básico y es que yo no compito con ellos. Yo creo que pasa por ahí. Cuando vos estás con gente que tiene una gran personalidad, y vos también la tenés, va a haber problemas los primeros quince o veinte minutos.
Y a mí, como no me importa si el cartel que está en la puerta es grande, chiquito, o si no hay cartel, te digo sinceramente. Nunca hice un escándalo por una cosa así. Tampoco le pregunté a este hombre cuántas entradas vendió ayer en Neuquén… ehhh, ahora le voy a preguntar… (risas) Che, ¡¿Cuántas entradas vendimos?! (más risas). No, pero de verdad, esas son cosas que a mí no me calientan. Entonces, cuando vos tenés ese condimento, podés convivir con otros. Cuándo decís “¿Cuál es mi camarín, etc.?” Es más difícil que vos puedas compartir ese mundo con otro. Tengo ego, pero no sé dónde, en otro lado, no en eso, no en la foto.
Por ejemplo, yo con Dolina jamás me cruzaría, me parece que él es el capo, es el “number one”, y no tengo ningún problema en ser el “dos”, ¿entendés? Para mí está buenísimo perder la final del mundo con Alemania, ¡es la final del mundo! ¡Perdí con Alemania! ¿Cuál es? Le gané a 25 antes. Se mirar el camino para atrás, no todo el tiempo lo que me falta para llegar.

¿Cuáles son tus planes para el 2009?
Estamos en proceso de grabar un disco nuevo que va a salir en el 2009. Con Dolina seguiré estando porque está todo bien, y también en la Rock And Pop con mi programa. No pienso hacer grandes cambios.

¿No pensás volver a la tele?
La tele está cada vez más lejana, yo de ella y ella de mi. No me gusta la tele cómo está. Es una televisión de imbéciles, para estúpidos, entonces no me siento bien. Yo si veo que todo el día están hablando de si Mónica Farro se comió al bailarín que está con ella y está toda le gente hablando de eso, yo no me siento bien, no me siento identificado con eso. Vos me decís de laburar ahí, y yo no sé, ¿poniéndole la bombacha a una Vedette?guillespi-2

Quizás, podrías buscarte algún espacio donde puedas escapar de la recurrencia de todos estos programas que mencionás…
Y… Los canales son pocos, y lo que te estoy diciendo lo repiten todos los días. Capáz que a la una de la mañana, entre el informe del tiempo y un programa que se llame “Campo al Día”, me ponen a mí para hablar de Jazz (Risas). Pero hoy en día no entrás ni en pedo. O entrás en ese molde, onda panelista de Pettinato, panelista de Beto Casella, pero para hablar de Mónica Farro y su bombacha. Podés ser más piola o menos piola, pero siempre hablás de los mismos temas. No me copan esas reglas del juego. A mi me gustan programas que no ve nadie, como “Caloi en su Tinta”, programas que son fracasos rotundos de la tele, ¿viste? (risas).

¿Qué tele ves?
Veo el canal Encuentro, el progama del Chango Spasiuk, ¡cero punto de rating! ¡yo sólo lo miro! (más risas) Todos estos programas están muy buenos, pero no subsisten. En el cable por ahí sí me animaría a hacer un programa, pero no sé cuándo, cómo o con  quién.

¿Y Cómo te parece que los medios reflejan la realidad, lo que sucede en el día a día?
¿Qué es el medio? Es algo que se interpone entre vos y la verdad, entre vos y la noticia, entre vos y el hecho artístico. El medio son gente, que está ahí, que trabaja para alguien, que alguien le paga…
… Si ella es tu novia, y vos estás acá, y él está en el medio… tené cuidado, porque vos le decís “te amo”, y él le va a decir a ella “YO te amo”. Eso son los medios,… están en el medio (risas).